El Descubrimiento que Puede Cambiar la Odontología: El Cepillo de Plasma

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Aunque en la actualidad los anestésicos y el instrumental de los dentistas garantizan que prácticamente no habrá dolor al acudir a un consultorio para atender una carie, uno de los momentos más intimidantes es el zumbido producido por las fresas quirúrgicas de alta velocidad que utilizan los odontólogos.

En la Universidad de Missouri-Columbia ingenieros desarrollaron un ‘cepillo de plasma’ que, aseguran, podría servir para reemplazar buena parte de las dolorosas perforaciones que se deben realizar antes de aplicar el empaste utilizado para reparar un diente dañado. Con su ‘llama fría’, en menos de 30 segundos desinfecta y limpia las cavidades para su rellenado, modificando la superficie del diente para una mayor adherencia.

cepillo de plasma en accion

Mediante las técnicas tradicionales, el dentista perfora con el torno el área afectada para remover el tejido dañado, y luego rellena el hueco. El nuevo cepillo, del que sus creadores ya han solicitado la patente en Estados Unidos, además de desinfectar elimina el calor, el sonido y las vibraciones que causan dolor y molestias durante las reparaciones.

“Los nuevos tratamientos con el cepillo de plasma no serán dolorosos ni destructivos, y ayudarán a preservar tejido, pues depende de reacciones químicas a baja temperatura en lugar de abrasiones mecánicas y térmicas”, explica Qingsong Yu, profesor adjunto de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la universidad.

cepillo plasma

La adhesión química mediante plasma entre el tejido dental y el empaste será más fuerte que la conseguida con las técnicas de perforación y láser. “Uno de los principales problemas es que algunas cavidades, tras ser rellenadas, tienen una vida útil de sólo 5 a 7 años, así que intentaremos utilizar el cepillo de plasma para modificar la superficie del diente, de forma que el material de relleno se adhiera mejor a la superficie orgánica, lo que seguramente aumentará la vida útil de estas restauraciones”, dice por su parte Andre Ritts, de la empresa Nanova Inc., que también participa en el proyecto.

Durante las pruebas de laboratorio el prototipo ha reportado algunos efectos secundarios, que los especialistas a cargo esperan subsanar mediante ensayos con pacientes.